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Reparaciones y mantenimiento de los locales arrendados

Reparaciones y mantenimiento de los locales arrendados

Reparaciones y mantenimiento de los locales arrendados en Suiza

Las relaciones entre propietarios e inquilinos en Suiza están encuadradas por un conjunto de disposiciones legales precisas, en particular en lo que respecta al mantenimiento y las reparaciones de los bienes inmobiliarios. El Código de las Obligaciones suizo, principalmente en los artículos 256 a 259, define las responsabilidades respectivas de las partes. Esta distribución de las cargas constituye frecuentemente una fuente de conflictos, pues la frontera entre lo que incumbe al arrendador y lo que corresponde al inquilino no siempre es evidente. La jurisprudencia del Tribunal Federal ha ido clarificando progresivamente ciertos aspectos, pero las particularidades cantonales y las cláusulas contractuales específicas pueden complicar aún más la situación. Una comprensión profunda de este marco jurídico resulta indispensable para prevenir los litigios o resolverlos eficazmente.

Marco legal de las reparaciones locativas en Suiza

El derecho de arrendamiento en Suiza está regulado principalmente por el Código de las Obligaciones (CO), más precisamente por los artículos 253 a 274g. En materia de reparaciones y mantenimiento, los artículos 256 a 259 son fundamentales. El artículo 256 CO impone al arrendador entregar el objeto arrendado en un estado adecuado para el uso convenido y mantenerlo en ese estado durante toda la duración del arrendamiento. Esta obligación fundamental constituye el punto de partida de la distribución de responsabilidades.

El marco legal distingue tres categorías principales de obras:

  • Las obras de mantenimiento corriente que corresponden generalmente al arrendador
  • Las pequeñas reparaciones que son a cargo del inquilino
  • Los defectos que requieren reparación y cuya responsabilidad varía según su origen

La Ordenanza sobre el arrendamiento de viviendas y locales comerciales (OBLF) aporta precisiones adicionales. Su artículo 5 detalla en particular el concepto de pequeñas reparaciones a cargo del inquilino, definiéndolas como obras de limpieza o reparación poco costosas, necesarias para el mantenimiento ordinario.

La jurisprudencia del Tribunal Federal ha ido precisando estas nociones progresivamente. Por ejemplo, la sentencia ATF 142 III 557 precisó que las obras cuyo coste es inferior a unos 150-200 francos suizos pueden considerarse generalmente como pequeñas reparaciones. Sin embargo, este límite no es absoluto y debe evaluarse teniendo en cuenta el contexto global del arrendamiento.

A nivel cantonal, ciertas disposiciones pueden complementar este marco federal. Los cantones de habla francesa, en particular Ginebra y Vaud, han desarrollado en ocasiones prácticas específicas relativas a las reparaciones locativas. Estas particularidades cantonales se manifiestan a menudo a través de directrices o usos locales que pueden influir en la interpretación de las obligaciones de las partes.

Conviene señalar que las partes pueden, en cierta medida, acondicionar contractualmente sus obligaciones respectivas. No obstante, estos acuerdos no pueden derogar las disposiciones imperativas del derecho de arrendamiento, en particular las que protegen al inquilino frente a cláusulas abusivas. Por ejemplo, una cláusula que pusiera sistemáticamente todos los trabajos de mantenimiento a cargo del inquilino sería probablemente declarada nula por los tribunales.

Obligaciones del arrendador en materia de mantenimiento

El arrendador asume una responsabilidad fundamental en el mantenimiento del bien arrendado, de conformidad con el artículo 256 CO. Esta obligación se despliega en varios aspectos que merecen una atención particular.

En primer lugar, el arrendador debe entregar un objeto en estado de servir para el uso previsto. Esta exigencia significa que la vivienda o el local comercial debe cumplir las normas de seguridad, higiene y confort correspondientes a la categoría del bien. Por ejemplo, un sistema de calefacción funcionando, una instalación eléctrica en regla o un aislamiento térmico y acústico adecuado forman parte de los elementos esperados.

Durante toda la duración del arrendamiento, el propietario debe mantener el bien en ese estado conveniente. Ello implica hacerse cargo de las reparaciones estructurales y de los trabajos de mantenimiento sustanciales, tales como:

  • La renovación de fachadas y tejados
  • El reemplazo de las instalaciones sanitarias defectuosas
  • La reparación o sustitución de los equipos de calefacción
  • El mantenimiento de las partes comunes en los edificios colectivos
  • El mantenimiento de ascensores y demás equipos técnicos

Procedimiento en caso de defectos que requieren reparación

Cuando aparece un defecto en el bien arrendado, el arrendador debe intervenir en un plazo razonable tras su notificación. El artículo 259b CO prevé que si el arrendador tiene conocimiento de un defecto y no lo subsana en un plazo conveniente, el inquilino puede:

  • Exigir una reducción proporcional del alquiler
  • Consignar el alquiler ante un organismo designado por el cantón
  • Hacer ejecutar las obras a cargo del arrendador, en ciertos casos
  • Solicitar daños y perjuicios

La jurisprudencia ha precisado estas nociones, en particular en cuanto al plazo razonable que varía según la urgencia y la naturaleza del defecto. Para un problema de calefacción en invierno, la intervención debe ser rápida, mientras que las obras estéticas pueden esperar más tiempo.

Un aspecto a menudo desconocido concierne a la renovación energética de los edificios. Con las nuevas exigencias en materia de eficiencia energética, los arrendadores tienen cada vez más incentivos para mejorar el rendimiento de sus bienes. Estas obras, que mejoran sustancialmente la calidad de la vivienda, plantean cuestiones jurídicas complejas en cuanto a la repercusión de los costes en los alquileres y los derechos de los inquilinos durante las obras.

En el marco comercial, las obligaciones del arrendador pueden ser más extensas o específicas, especialmente en lo que respecta a las instalaciones técnicas o las normas de seguridad propias de ciertas actividades. Los tribunales tienen en cuenta estas particularidades al apreciar las obligaciones de mantenimiento.

Responsabilidades del inquilino en las pequeñas reparaciones

El inquilino, aunque no sea propietario del bien, asume no obstante una parte de responsabilidad en su mantenimiento cotidiano. El artículo 257f CO estipula que el inquilino está obligado a usar la cosa con cuidado. Esta obligación general se traduce en una responsabilidad específica para las pequeñas reparaciones, definidas por el artículo 259 CO y precisadas por el artículo 5 OBLF.

Estas pequeñas reparaciones comprenden generalmente:

  • El reemplazo de los juntes de grifería
  • El destapado de lavabos y sanitarios (cuando la obstrucción resulta del uso normal)
  • El reemplazo de interruptores eléctricos defectuosos
  • La reparación o sustitución de las persianas dañadas por manipulación
  • El mantenimiento de los filtros de la campana extractora
  • El reemplazo de bombillas y tubos fluorescentes

La jurisprudencia ha establecido que estas obras se caracterizan por su coste moderado (generalmente inferior a 150-200 francos suizos) y por el hecho de que no requieren conocimientos técnicos particulares. Sin embargo, este límite financiero no es absoluto y debe apreciarse caso por caso, teniendo en cuenta en particular la naturaleza del bien arrendado y el importe del alquiler.

Límites de la obligación de mantenimiento del inquilino

Es fundamental entender que el inquilino no es responsable del desgaste normal del bien. La distinción entre desgaste normal y deterioro culposo constituye a menudo un punto de fricción entre arrendadores e inquilinos. El desgaste normal corresponde al deterioro progresivo de los elementos de la vivienda resultante de un uso conforme a la destinación del bien. Por ejemplo, la decoloración de las pinturas murales tras varios años de ocupación forma parte del desgaste normal.

En cambio, los daños resultantes de un uso inadecuado o negligente comprometen la responsabilidad del inquilino. Así, los agujeros importantes en las paredes, las quemaduras en un revestimiento del suelo o los sanitarios agrietados por un golpe violento constituyen deterioros de los que el inquilino deberá responder.

El inquilino también debe notificar prontamente al arrendador cualquier defecto cuya reparación incumba a este último, de conformidad con el artículo 257g CO. Un incumplimiento de esta obligación de aviso puede comprometer la responsabilidad del inquilino si el defecto empeora a causa de ese retraso. Por ejemplo, una fuga de agua no notificada que causa daños estructurales podría imputarse parcialmente al inquilino negligente.

En los arrendamientos comerciales, las obligaciones del inquilino pueden ser más extensas, en particular en lo que respecta al mantenimiento de los equipos específicos para su actividad. El contrato de arrendamiento precisa generalmente estos aspectos, y debe prestarse especial atención a estas cláusulas en el momento de la firma.

Procedimientos en caso de litigio sobre las reparaciones

A pesar de un marco legal estructurado, los desacuerdos sobre la distribución de responsabilidades en materia de reparaciones siguen siendo frecuentes. Suiza ha implantado mecanismos específicos para tratar estos conflictos de manera eficaz y proporcionada.

El primer paso consiste generalmente en un intento de resolución amistosa. Una comunicación clara y documentada entre las partes puede a menudo clarificar las responsabilidades respectivas. Se recomienda intercambiar por escrito (carta certificada o correo electrónico con acuse de recibo) para conservar un registro de los intercambios.

Si el diálogo directo no permite resolver el conflicto, el recurso a las autoridades de conciliación constituye el paso siguiente. Cada cantón dispone de una comisión de conciliación en materia de arrendamientos y alquileres. Este procedimiento previo es obligatorio antes de cualquier acción judicial, salvo excepciones. La comisión intenta llegar a un acuerdo entre las partes en una audiencia informal. Este procedimiento tiene la ventaja de ser gratuito y relativamente rápido.

Medidas provisionales y procedimientos de urgencia

En ciertas situaciones críticas, como una avería de calefacción en invierno o una fuga de agua importante, pueden iniciarse procedimientos de urgencia. El juez de medidas provisionales puede ser requerido para ordenar obras inmediatas, con independencia de la cuestión de su financiación, que se resolverá posteriormente.

El artículo 259b CO prevé varias opciones para el inquilino que se enfrenta a un arrendador recalcitrante:

  • La consignación del alquiler, que permite al inquilino abonar su alquiler ante un organismo oficial designado por el cantón, con el fin de presionar al arrendador
  • La reducción proporcional del alquiler, cuyo importe depende de la gravedad del defecto y su impacto en el disfrute del bien
  • La ejecución de las obras a cargo del arrendador, tras requerimiento sin efecto

Estas medidas deben aplicarse con prudencia y respetando escrupulosamente los procedimientos previstos por la ley. Una consignación de alquiler no conforme con los requisitos legales, por ejemplo, podría considerarse como un impago y exponer al inquilino a una rescisión del arrendamiento.

Para los litigios complejos o de valor significativo, el recurso a una peritación técnica independiente puede resultar oportuno. El perito podrá determinar el origen del defecto, evaluar la responsabilidad de las partes y estimar el coste de las reparaciones necesarias. Esta peritación constituirá una pieza fundamental en el eventual procedimiento judicial.

En caso de fracaso de la conciliación, el asunto puede llevarse ante el tribunal competente, generalmente el tribunal de arrendamientos o el tribunal de primera instancia según los cantones. El procedimiento judicial sigue entonces las normas del Código de procedimiento civil suizo.

Implicaciones prácticas y evoluciones recientes

La cuestión de las reparaciones y el mantenimiento de los locales arrendados en Suiza conoce evoluciones notables, influenciadas por varios factores contemporáneos que modifican progresivamente las prácticas en este ámbito.

La concienciación medioambiental se traduce en exigencias crecientes en materia de eficiencia energética de los edificios. El Programa Edificios de la Confederación y los cantones alienta a los propietarios a emprender renovaciones energéticas. Estas obras, que mejoran sustancialmente la calidad de la vivienda, plantean cuestiones jurídicas complejas relativas a la repercusión de los costes en los alquileres y los derechos de los inquilinos durante las obras.

La digitalización también transforma la gestión de las reparaciones locativas. Las plataformas de gestión inmobiliaria permiten ahora a los inquilinos notificar los defectos en línea, con fotografías de apoyo, y hacer un seguimiento del avance de las reparaciones. Estas herramientas contribuyen a agilizar la comunicación y a constituir un historial valioso en caso de litigio posterior.

Hacia un enfoque preventivo del mantenimiento

Una tendencia destacada consiste en privilegiar el mantenimiento preventivo frente al correctivo. Los arrendadores más avanzados implantan programas de inspección periódica de los bienes, lo que permite identificar y tratar los problemas potenciales antes de que empeoren. Este enfoque reduce los costes a largo plazo y mejora la satisfacción de los inquilinos.

La pandemia de COVID-19 puso de relieve la importancia de la calidad del aire interior y de los sistemas de ventilación en los locales de vivienda y comerciales. Las obligaciones de mantenimiento de estos sistemas son objeto de una atención renovada, tanto por parte de las autoridades como de los ocupantes.

En este contexto evolutivo, el papel de un despacho de abogados especializado cobra toda su importancia. El acompañamiento jurídico permite anticipar las dificultades, estructurar adecuadamente los contratos de arrendamiento y gestionar eficazmente las situaciones conflictivas cuando surgen.

El derecho de arrendamiento suizo, aunque estable en sus fundamentos, conoce ajustes constantes a través de la jurisprudencia. Por ejemplo, decisiones recientes del Tribunal Federal han precisado las modalidades de repercusión de los costes de renovación energética en los alquileres, o las condiciones en las que un inquilino puede exigir la instalación de equipos modernos como la fibra óptica.

Para navegar en esta complejidad, arrendadores e inquilinos tienen ventaja en informarse con precisión sobre sus derechos y obligaciones. Las asociaciones de propietarios e inquilinos ofrecen recursos valiosos, mientras que los despachos de abogados especializados brindan un acompañamiento personalizado para las situaciones particulares o los litigios complejos.

La documentación sistemática del estado del inmueble, tanto a la entrada como a la salida del inquilino, constituye una práctica fundamental para prevenir los litigios. El uso de fotografías fechadas, o incluso de actas notariales en los casos sensibles, permite establecer objetivamente el estado del bien en los distintos momentos clave del arrendamiento.

En definitiva, la gestión eficaz de las reparaciones y el mantenimiento de los locales arrendados se basa en una combinación de conocimiento jurídico preciso, comunicación transparente entre las partes y enfoque preventivo de los problemas potenciales. En este ámbito como en otros aspectos del derecho de arrendamiento, la prevención de los litigios resulta generalmente más ventajosa que su resolución a posteriori.

Distribución de las obras: arrendador frente a inquilino

Tipo de obrasA cargo deBase legalEjemplos
Grandes obras / mantenimiento estructuralArrendadorArt. 256 COTejado, fachada, calefacción, sanitarios
Pequeñas reparaciones de mantenimiento corrienteInquilinoArt. 259 CO / Art. 5 OBLFJuntes, bombillas, filtros, pequeños destapados
Daños por uso normal (desgaste)ArrendadorJurisprudencia TFDecoloración de pintura, arañazos leves
Daños por negligencia o abusoInquilinoArt. 97 COAgujeros en paredes, quemaduras en suelo, sanitarios agrietados
Reparaciones urgentes (defecto grave)Arrendador (plazo razonable)Art. 259b COAvería de calefacción en invierno, fuga de agua

Preguntas frecuentes sobre las reparaciones locativas

¿Cuál es el importe límite de las pequeñas reparaciones a cargo del inquilino?

La jurisprudencia del Tribunal Federal (ATF 142 III 557) retiene generalmente un umbral de 150 a 200 CHF por intervención. Por debajo de este importe, el trabajo se considera una pequeña reparación que incumbe al inquilino. Este umbral no es absoluto y debe apreciarse en función del contexto global del arrendamiento.

¿Qué puede hacer el inquilino si el arrendador se niega a efectuar las reparaciones?

El inquilino puede primero requerir al arrendador por escrito. En caso de inacción, dispone de varios recursos previstos en el art. 259b CO: reducción proporcional del alquiler, consignación del alquiler ante el organismo cantonal designado, o ejecución de las obras a cargo del arrendador en los casos graves.

¿Debe el inquilino notificar los defectos al arrendador?

Sí, de conformidad con el art. 257g CO. El inquilino debe notificar prontamente todo defecto cuya reparación incumba al arrendador. Una notificación tardía puede comprometer la responsabilidad del inquilino si el defecto empeora (ej.: fuga de agua no notificada que causa daños estructurales).

¿Cómo impugnar la retención de la fianza por reparaciones al final del arrendamiento?

El estado del inmueble a la salida es determinante. Si impugna las retenciones, acuda a la autoridad de conciliación en materia de arrendamiento dentro de los plazos legales. La carga de la prueba de los daños corresponde al arrendador. Las fotografías fechadas tomadas a la entrada y a la salida constituyen pruebas esenciales.

¿Puede el arrendador poner todos los trabajos de mantenimiento a cargo del inquilino en el contrato?

No. Una cláusula contractual que transfiriera todos los trabajos de mantenimiento al inquilino sería considerada abusiva y por tanto nula. Las disposiciones protectoras del CO en materia de arrendamiento son imperativas: solo las pequeñas reparaciones del art. 259 CO pueden ponerse a cargo del inquilino.

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